Con tus piernas de borrón de lápiz
de la mano del niño en su cuaderno,
delgaditas cual borrasca distante
en el horizonte que se acerca,
con tu mirada brillante
de obsidiana,
lacerante,
frágil,
con tu cuerpo envuelto en la piel
de azúcar mascabado, clarita donde
no le da el sol por la pena que le da llegara ella, y
tus manos que no saben lo que quieren,
con tu risa de granizo en la ventana,
con tu lengua de anzuelo y
acertijo
con tus labios que saben que me quieres y
tampoco saben lo que quieren,
con tus besos de esquina clandestina y
tus dedos reptando por mi vientre cual gusanos,
te quiero con tus noes y
tus seis y
el odio que me tienes cuando te hablo y
descubres que sé de tus locuras atadas
a tu cuerpo y
te pido que tengas cuidado
al sembrar tu pasado de fantasma,
te quiero aunque te vayas y
jamás regreses, aunque te sientes
a pescar lombrices con el cordón de los zapatos y
te caiga tanta lluvia que se alacie tus cabellos y
otra idea, otro cambio te florezca,
te quiero con mis ojos de no estar enamorado
porque sé todo lo que eres, porque se quien eres.
Gayo. En una tarde que pareciera propicia para levar anclas, para levar banderas blancas, para solicitar un armisticio, o para fingir una derrota en lo que todo pasa.
Nota 1. La palabra se queda donde uno la pone, por ello hay que ser cautos al ponerla.
Nota 3. La nota dos sigue con sus querellas, al parecer levantará ante algún poema sus banderas de huelga.
viernes, 9 de septiembre de 2011
Encantos
No lo sé, tal vez creíste que ese; adiós, me dueles porque te amo, me desintegraría en un tris de la faz de la tierra, o que me convertiría en parafina y al día siguiente con el calor de la mañana me encontrarían como un charco sobre la acera, o tal vez, hubiera sido mejor, me trastocaría en una verde manzana y alguien me pariría en dos con su afilado cuchillo para después meterme en la licuadora con un poco de agua y azúcar y luego apretar un botón hasta que quedara la piel y la pulpa mezclada uniformemente con el agua y servirme en un vaso de cristal, beberme sin que tuviera oportunidad de mojarle los labios y le calmara la sed por un rato, por un instante, por nada, no se hubiera molestado, es usted muy amable.
Pero no ocurrió nada de eso, a lo mejor en vez de decir lo que dijiste debiste expresar doctamente; abracadabra, o quizás alguna palabra mas encantadora para que por mi fin, dejara de cumplir mi promesa de amarte, quién sabe, tal vez la luna no estaba en la posición correcta o peor aún, no había luna en el firmamento, ¡ya sé! dijiste las palabras certeras y moviste tu barita en proporción correcta para que mi cara se volviera el amasijo de lágrimas que es ahora y mi alma pendiera de un hilo y mi cuerpo se encorvara buscando por el suelo una respuesta. Bah, qué sé yo, lo que diga no importa, total, de encantos solo conozco tus ojos y tu palabra.
Gayo. 8.9.11 en un medio día escondiéndome del sol que en la calle me abrasa el cabello, los hombros, la espalda y me hace sentir mas miserable al comprender que es lo único que tengo para abrazarme.
Nota 1. ¿de donde salio la acepción onomatopeya? – de un pollito al cruzar la calle cuando volteo y vio que venia un auto a toda velocidad y dijo – oh, no, me atopella….tssst
Nota 2. Los pollitos no hablan…
Nota 3.que ganas de sembrar otro septiembre, uno sin mentiras, sin héroes de pacotilla, sin gritos de independencia. Que ganas de sentarse en el sillón a disfrutar la libertad sin aspavientos, sin televisión, sin presidente.
Pero no ocurrió nada de eso, a lo mejor en vez de decir lo que dijiste debiste expresar doctamente; abracadabra, o quizás alguna palabra mas encantadora para que por mi fin, dejara de cumplir mi promesa de amarte, quién sabe, tal vez la luna no estaba en la posición correcta o peor aún, no había luna en el firmamento, ¡ya sé! dijiste las palabras certeras y moviste tu barita en proporción correcta para que mi cara se volviera el amasijo de lágrimas que es ahora y mi alma pendiera de un hilo y mi cuerpo se encorvara buscando por el suelo una respuesta. Bah, qué sé yo, lo que diga no importa, total, de encantos solo conozco tus ojos y tu palabra.
Gayo. 8.9.11 en un medio día escondiéndome del sol que en la calle me abrasa el cabello, los hombros, la espalda y me hace sentir mas miserable al comprender que es lo único que tengo para abrazarme.
Nota 1. ¿de donde salio la acepción onomatopeya? – de un pollito al cruzar la calle cuando volteo y vio que venia un auto a toda velocidad y dijo – oh, no, me atopella….tssst
Nota 2. Los pollitos no hablan…
Nota 3.que ganas de sembrar otro septiembre, uno sin mentiras, sin héroes de pacotilla, sin gritos de independencia. Que ganas de sentarse en el sillón a disfrutar la libertad sin aspavientos, sin televisión, sin presidente.
lunes, 5 de septiembre de 2011
Enferma
Esta tarde se quebranta,
le llueve tenue en sus aceras
y en el horizonte no se colorean
sus mejillas, nadie pasa, no se abren
los capullos de paraguas y el silencio
es de campo desahuciado, llueve lento
como queriendo atrasar la llegada de la noche,
como si tuviera miedo,
como si esta vez no pudiera esconder
la cara en sus nubes de almohada,
pide luna en la pared,
pide una luz que le alumbre la mirada,
esta tarde no está bien, debe estar enferma…
Gayo. 2.9.11 en una tarde diferente, extraña…
le llueve tenue en sus aceras
y en el horizonte no se colorean
sus mejillas, nadie pasa, no se abren
los capullos de paraguas y el silencio
es de campo desahuciado, llueve lento
como queriendo atrasar la llegada de la noche,
como si tuviera miedo,
como si esta vez no pudiera esconder
la cara en sus nubes de almohada,
pide luna en la pared,
pide una luz que le alumbre la mirada,
esta tarde no está bien, debe estar enferma…
Gayo. 2.9.11 en una tarde diferente, extraña…
No importa
de donde venga, si de la alborada fresca que despierta
su modorra en las tejavanas con los últimos
maullidos de las gatas o del silencio triste
de quién no encuentra
luna para aullarle y reventarse la garganta,
si regreso, acaso, del medio día de un domingo
con sus frustraciones,
con sus planes,
con sus cantos,
con sus hambres o de las buenas tardes cómo están todos en casa,
no importa si vengo o regreso -que es lo mismo-
del odiarte tiernamente con toda el corazón y
desear que te enamores a rabiar hasta que pierdas
en la almohada las lágrimas de todos los mares,
la conciencia y
luego sin piedad y
sin mirar atrás no te digan nada y
te abandonen,
o de rezarte y
botar la servilleta en donde te escribo el poema
en donde caben todos los besos y luceros,
lo mismo da de donde venga,
de un camino de ida que otro de regreso,
lo mismo da el olor de las fragancias mezcladas
con el aromas de los cuerpos que el aroma
de los cuerpos que no huelen a nada,
no importa si es en un autobús de vuelta
en donde no cabe ni un alma y
siguen abordando cuerpos,
gentes y
seres que nunca supieron que tenían alas,
no importa en donde esté o en donde me difume,
si me escondo entre las palmas de mis manos
o debajo de las sombras, si camino rápido
o me detengo a fumar en una arista de la vida
que después será allanada por alguna otra ilusión amante.
De todos modos, amor de manzanilla,
no importa si soy los pasos del león en una jaula y
vengo sin ti del amarte que es el lugar en donde me dejaste,
total, vengo de las noches con los ojos cerrados de soñarte
a soñarte despierto con los ojos abiertos de adorarte..
Gayo31.8.11 en una tarde en la que su silueta se escondió atrás de una sombra que pario su luz en mi recuerdo.
Nota 1. Me he cansado de fumarte mensajes de humo, de escribirte en al vapor de las tazas del café que nunca platicamos, de escribirte y botar al cesto el poema en donde caben todos los luceros y los besos..
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su modorra en las tejavanas con los últimos
maullidos de las gatas o del silencio triste
de quién no encuentra
luna para aullarle y reventarse la garganta,
si regreso, acaso, del medio día de un domingo
con sus frustraciones,
con sus planes,
con sus cantos,
con sus hambres o de las buenas tardes cómo están todos en casa,
no importa si vengo o regreso -que es lo mismo-
del odiarte tiernamente con toda el corazón y
desear que te enamores a rabiar hasta que pierdas
en la almohada las lágrimas de todos los mares,
la conciencia y
luego sin piedad y
sin mirar atrás no te digan nada y
te abandonen,
o de rezarte y
botar la servilleta en donde te escribo el poema
en donde caben todos los besos y luceros,
lo mismo da de donde venga,
de un camino de ida que otro de regreso,
lo mismo da el olor de las fragancias mezcladas
con el aromas de los cuerpos que el aroma
de los cuerpos que no huelen a nada,
no importa si es en un autobús de vuelta
en donde no cabe ni un alma y
siguen abordando cuerpos,
gentes y
seres que nunca supieron que tenían alas,
no importa en donde esté o en donde me difume,
si me escondo entre las palmas de mis manos
o debajo de las sombras, si camino rápido
o me detengo a fumar en una arista de la vida
que después será allanada por alguna otra ilusión amante.
De todos modos, amor de manzanilla,
no importa si soy los pasos del león en una jaula y
vengo sin ti del amarte que es el lugar en donde me dejaste,
total, vengo de las noches con los ojos cerrados de soñarte
a soñarte despierto con los ojos abiertos de adorarte..
Gayo31.8.11 en una tarde en la que su silueta se escondió atrás de una sombra que pario su luz en mi recuerdo.
Nota 1. Me he cansado de fumarte mensajes de humo, de escribirte en al vapor de las tazas del café que nunca platicamos, de escribirte y botar al cesto el poema en donde caben todos los luceros y los besos..
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Diferencia
En ocasione siento que te burlas
de mis días de morder las uñas y
de mis noches de bajarte estrellas a pedradas,
del viento que despide mi aliento cuando
me ensaño con las margaritas,
con el té de tila,
con diente de león y
con el maldito azar que juega a los dados en mi contra,
siento que te eriges como dios del olvido del paraguas
de las suelas rotas y
del llanto de las nubes sobre las aceras,
siento que te burlas del daño que le ha hecho tu mirada
a mis ojeras y
del hueco huérfano entre mis brazos que se enroscan
entre ellos pidiendo que te salves,
que regreses,
que te des, por Dios, en tregua, y
vengas a evitar la muerte de mi cuerpo
envenenado por su propia sangre,
siento que te burlas porque te odias y
por ello te castigas alejándote de mí
que soy el que ama en esta historia, y
navegas sobre tu amargura de no saber quién eres, y
¿sabes piel de azúcar?
tu desamor tiene los mismos síntomas
de tu amor cuando estabas, la diferencia
es que son más serios, un poco menos tiernos…
Gayo. 2.9.11 en una tarde con sol y viento, con avisos de lluvia por el rostro más al rato, con avisos de razón por sobre todas las sombras…
Nota 1. Cuando el amor es de verdad el desamor llega tierno, cuando el amor ha sido tierno el desamor llega maduro…
Nota 2. Le preguntan a un niño; ¿le temes al Diablo? Y responde categorico; yo no le temo ni al Malamen, ¿y quién es ese? –No sé pero siempre que rezan dicen: y líbranos del Malamen!
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de mis días de morder las uñas y
de mis noches de bajarte estrellas a pedradas,
del viento que despide mi aliento cuando
me ensaño con las margaritas,
con el té de tila,
con diente de león y
con el maldito azar que juega a los dados en mi contra,
siento que te eriges como dios del olvido del paraguas
de las suelas rotas y
del llanto de las nubes sobre las aceras,
siento que te burlas del daño que le ha hecho tu mirada
a mis ojeras y
del hueco huérfano entre mis brazos que se enroscan
entre ellos pidiendo que te salves,
que regreses,
que te des, por Dios, en tregua, y
vengas a evitar la muerte de mi cuerpo
envenenado por su propia sangre,
siento que te burlas porque te odias y
por ello te castigas alejándote de mí
que soy el que ama en esta historia, y
navegas sobre tu amargura de no saber quién eres, y
¿sabes piel de azúcar?
tu desamor tiene los mismos síntomas
de tu amor cuando estabas, la diferencia
es que son más serios, un poco menos tiernos…
Gayo. 2.9.11 en una tarde con sol y viento, con avisos de lluvia por el rostro más al rato, con avisos de razón por sobre todas las sombras…
Nota 1. Cuando el amor es de verdad el desamor llega tierno, cuando el amor ha sido tierno el desamor llega maduro…
Nota 2. Le preguntan a un niño; ¿le temes al Diablo? Y responde categorico; yo no le temo ni al Malamen, ¿y quién es ese? –No sé pero siempre que rezan dicen: y líbranos del Malamen!
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Qué haré
qué hago contigo ahora que me dueles
tanto de tanto adorarte,
ahora que mis labios saben a tus pies
en cada beso que se muere en otros labios,
ahora que comprimes todo lo que hay y
lo que sobra en mi pecho,
ahora que me brillas en los ojos de la noche
al descubrir tus realidades en mis ojos
de mirarte sin mí a tu lado.
Qué hago con lo que creí de palabras que venían
lindas,
tiernas,
llenas de esperanza y
de un plumazo sin piedad las has cambiado.
Qué hago con tu piel de mascabado
que no sale de mi piel de telón de fin de obra y
que sabe que la única razón para tu fuga
es que descubriste un nuevo huerto
en el que estas probando las mordidas y
el resultado de esos frutos.
Qué hago con tu voz de cielo y
de borrasca que truena en mis oídos
cuando recuerdo que el poema que ahora muere de silencio y
no pudo colgarse en tu pecho esa noche de tormentas,
de jabón y
ducha.
Qué haré, lámpara de luz, con tu caída
cuando tu pasado te persiga y
me hayas olvidado tanto que ya no te reconozca y
no sepa cómo encontrar la fuerza y
Dios no lo quiera, ya no pueda sujetarte…
Gayo. 5.9.11
Parto, voy al refugio del sueño, hoy veré caer una a una las prendas que cubre tu cuerpo, veré caer la salea que cubre tu alma, veré caer uno a uno tus huesos y cuando no quedes nada; te reinventaré…
tanto de tanto adorarte,
ahora que mis labios saben a tus pies
en cada beso que se muere en otros labios,
ahora que comprimes todo lo que hay y
lo que sobra en mi pecho,
ahora que me brillas en los ojos de la noche
al descubrir tus realidades en mis ojos
de mirarte sin mí a tu lado.
Qué hago con lo que creí de palabras que venían
lindas,
tiernas,
llenas de esperanza y
de un plumazo sin piedad las has cambiado.
Qué hago con tu piel de mascabado
que no sale de mi piel de telón de fin de obra y
que sabe que la única razón para tu fuga
es que descubriste un nuevo huerto
en el que estas probando las mordidas y
el resultado de esos frutos.
Qué hago con tu voz de cielo y
de borrasca que truena en mis oídos
cuando recuerdo que el poema que ahora muere de silencio y
no pudo colgarse en tu pecho esa noche de tormentas,
de jabón y
ducha.
Qué haré, lámpara de luz, con tu caída
cuando tu pasado te persiga y
me hayas olvidado tanto que ya no te reconozca y
no sepa cómo encontrar la fuerza y
Dios no lo quiera, ya no pueda sujetarte…
Gayo. 5.9.11
Parto, voy al refugio del sueño, hoy veré caer una a una las prendas que cubre tu cuerpo, veré caer la salea que cubre tu alma, veré caer uno a uno tus huesos y cuando no quedes nada; te reinventaré…
martes, 30 de agosto de 2011
Coartada sin puntos ni comas
qué en dónde estaba mi mirada aquella noche
en la que tu piel de noche tibia
se hacía cargo de la mía y
mis manos rudas con sus palmas despeinas y
sus dedos húmedos de tus cavernas caían rendidos
a un costado de la cama dándose ante tu mirada presos
del vaivén
de las olas bravas agitadas por la tormenta de tu cuerpo
qué en dónde estaba el brillo de mis ojos
que buscabas de testigo
para que esa noche de tu piel de noche
se quedara como orden de amo a su sirviente
en tu mente para siempre y
no la encontraste ni
gritando ni
gimiendo ni
levando con tu lengua de acertijo
las membranas de mis ojos
estaba corazón de arena presente respondiendo
a tus caricias como ausente
quemándose como haz de azufre
cual pabilo
como mecha a un lado de las lindes de tu cuerpo
despojándole con el ruido del silencio a la razón de su conciencia y
contando y
recontando sobre un cielo blanco
las estrellas y
cometas y
silbidos y
los truenos de los fuegos de artificio
Gayo. 30.8.11 en una tarde en la que hasta el viento en la calle suena a su aliento, sabe a suspiro y con su ulular sólo me recuerda como esa noche se rindieron a sus pies cada una de las prendas.
Nota 1. Entre un amigo y aquel que se dice amigo, hay una vida de diferencia.
Nota 2. la chica boba del salón, buenísima por cierto, le dice al novio; amor, tengo un retraso. A lo que el novio sin prestarle mucha atención le responde -¿uno?, tienes varios, pero así me gustas.
Nota 3. No hay peor machismo que aquel que sin saber, o sin querer, o tal vez sin pretenderlo, inculcan las madres a sus vástagos.
Pd; Se lava y plancha ropa ajena, sólo fuera del país, precios competitivos, trabajos recomendados por la más vieja de mi casa, interesados (as) mandar boleto de avión y viáticos.
Víctima de un sueño
Esa noche las cosas se dieron de tal manera que sólo quedaba esperar a que los invitados se fueran cada cual a su habitación para hacernos uno del otro, para que sus dedos recorrieran el mapa de mis carnes y los míos escribieran sobre la suya algún poema que hablara de amor, pasión y sexo, o tal vez sería mejor que hablara sin amor del sonar de sus huesos al compás de los míos, de su hermosa piel canela que cubría su hermosa carne y que a su vez cubriría el bao de la nave que transportaba mi alma en busca de la luz de la suya.
Esa noche estaba puesta para que la ropa cayera, y cayó, sin orden ni plan ni estrategia, la orden pudiera haber sido que la ropa dejara su piel al descubierto ante mi mirada que descubrió que su hermoso color canela era más tenue donde el sol por pena y por la misma ropa, pocas veces tocaba, pero la ropa calló como minuto de respeto ante el sortilegio de los besos y se fue a caer chistar al rincón más lejano de la cama.
El plan era romper las leyes de la física y ser dos materias, una materia, de nuevo dos materias y luego una materia en un mismo espacio, se trataba de corroborar que en ocasiones, durante algunas noches, el sumar uno más uno da como resultado uno.
La estrategia era darnos sin darle oportunidad de parlamento a la tregua ni al armisticio, usando las sábanas aladinas como bandera de guerra si bajarnos de ellas y redoblar la ofensiva, los ataques y asaltos, la toma por la buena de las trincheras, el tomar su alma como prisionera y después intercambiarla por el rehén que ya era la mía.
Esa noche las cosas se dieron como se preveía, todo en lo horizontal fue más que bueno, lo malo es que me quedé prendido de su alma, de su cuerpo e inteligencia aún sabiendo que todo era de paso, solo una noche, solo un rato.
Me dejó porque su hacer no era a mi lado y porque mis expectativas –curiosamente lo único en lo que diferíamos- no correspondían a las suyas que eran más de broma, más de un sólo día con su noche, y realmente lo siento, pues yo soy serio, bastante canalla pero de amar a largo plazo. ¡Demonio! Me había prometido olvidar esa noche ¡pero qué carajos!, ¿a quién puede molestarle ser víctima de uno en los sueños de soñar por las noches?.
Gayo. 30.8.11 en una tarde con nubes grises que pronostican lluvia en los techos, en las aceras, en los prados, en los ojos, en los recuerdos y tal vez, ojalá y así sea, en su corazón.
Nota 1. Las noches sin luna y mis labios sin los suyos son primos cercanos de la melancolía.
Nota 2. Esta nota se rehúsa terminantemente a ser cómplice de las melancolías.
Nota 3. a la Nota 2 se le ha levantado un acta administrativa por rehusarse a cumplir las labores para las cuales fue contratada.
.
Esa noche estaba puesta para que la ropa cayera, y cayó, sin orden ni plan ni estrategia, la orden pudiera haber sido que la ropa dejara su piel al descubierto ante mi mirada que descubrió que su hermoso color canela era más tenue donde el sol por pena y por la misma ropa, pocas veces tocaba, pero la ropa calló como minuto de respeto ante el sortilegio de los besos y se fue a caer chistar al rincón más lejano de la cama.
El plan era romper las leyes de la física y ser dos materias, una materia, de nuevo dos materias y luego una materia en un mismo espacio, se trataba de corroborar que en ocasiones, durante algunas noches, el sumar uno más uno da como resultado uno.
La estrategia era darnos sin darle oportunidad de parlamento a la tregua ni al armisticio, usando las sábanas aladinas como bandera de guerra si bajarnos de ellas y redoblar la ofensiva, los ataques y asaltos, la toma por la buena de las trincheras, el tomar su alma como prisionera y después intercambiarla por el rehén que ya era la mía.
Esa noche las cosas se dieron como se preveía, todo en lo horizontal fue más que bueno, lo malo es que me quedé prendido de su alma, de su cuerpo e inteligencia aún sabiendo que todo era de paso, solo una noche, solo un rato.
Me dejó porque su hacer no era a mi lado y porque mis expectativas –curiosamente lo único en lo que diferíamos- no correspondían a las suyas que eran más de broma, más de un sólo día con su noche, y realmente lo siento, pues yo soy serio, bastante canalla pero de amar a largo plazo. ¡Demonio! Me había prometido olvidar esa noche ¡pero qué carajos!, ¿a quién puede molestarle ser víctima de uno en los sueños de soñar por las noches?.
Gayo. 30.8.11 en una tarde con nubes grises que pronostican lluvia en los techos, en las aceras, en los prados, en los ojos, en los recuerdos y tal vez, ojalá y así sea, en su corazón.
Nota 1. Las noches sin luna y mis labios sin los suyos son primos cercanos de la melancolía.
Nota 2. Esta nota se rehúsa terminantemente a ser cómplice de las melancolías.
Nota 3. a la Nota 2 se le ha levantado un acta administrativa por rehusarse a cumplir las labores para las cuales fue contratada.
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Penitencia
tal vez no debieron
ser mis manos en tu piel de noche tibia,
en tu mar de ojos
de palabras
de boca
de pezones,
tal vez no debió quebrarse mi mirada tuya
ni mi verbo en tu palabra,
tal vez no debió mi boca haber sido
en tu cuello cueva abierta de ladrones
intentando contagiarte de mi aliento,
tal vez no debiste ser espejismo en mis pupilas
ni dolor de amor en el costado izquierdo de mis ruegos,
no lo sé…
quisiera ser titiritero, mago, o
simplemente el relator de mi pasar por este mundo y
variar el rumbo de lo hecho desde
el día previo al conócerte y
escribir como memoria el haberme quedado
plantado en la estación esperando a que llegaras y
que no llegaras y
después recordar la cama fría y
no tibia,
seca y
no como la dejaste,
sola y
sin nosotros, y
sembrar en este año un nuevo calendario
con un mayo menos mentiroso sin pecados para ti,
ni los sueños de tormenta que en mis ojos
te sucedieron como eterna penitencia…
Gayo. 30.8.11 en una tarde después de ver entre la multitud del metro una hirsuta cabellera cual de león, una espalda delicada de tres cuartas justas, un andar de mar con un perfume tenue como rosas y después saber que un espejismo es también una mentira…
Morir de amor es un morir lento, pero jamás será el camino para la salvación.
Mi país se ha vuelto rojo, por donde quiera escupe plomo, por donde quiera deja dudas, lutos y pesares, mi país estaría mucho menos de dolor si se murieran los políticos corruptos.
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ser mis manos en tu piel de noche tibia,
en tu mar de ojos
de palabras
de boca
de pezones,
tal vez no debió quebrarse mi mirada tuya
ni mi verbo en tu palabra,
tal vez no debió mi boca haber sido
en tu cuello cueva abierta de ladrones
intentando contagiarte de mi aliento,
tal vez no debiste ser espejismo en mis pupilas
ni dolor de amor en el costado izquierdo de mis ruegos,
no lo sé…
quisiera ser titiritero, mago, o
simplemente el relator de mi pasar por este mundo y
variar el rumbo de lo hecho desde
el día previo al conócerte y
escribir como memoria el haberme quedado
plantado en la estación esperando a que llegaras y
que no llegaras y
después recordar la cama fría y
no tibia,
seca y
no como la dejaste,
sola y
sin nosotros, y
sembrar en este año un nuevo calendario
con un mayo menos mentiroso sin pecados para ti,
ni los sueños de tormenta que en mis ojos
te sucedieron como eterna penitencia…
Gayo. 30.8.11 en una tarde después de ver entre la multitud del metro una hirsuta cabellera cual de león, una espalda delicada de tres cuartas justas, un andar de mar con un perfume tenue como rosas y después saber que un espejismo es también una mentira…
Morir de amor es un morir lento, pero jamás será el camino para la salvación.
Mi país se ha vuelto rojo, por donde quiera escupe plomo, por donde quiera deja dudas, lutos y pesares, mi país estaría mucho menos de dolor si se murieran los políticos corruptos.
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lunes, 29 de agosto de 2011
Sabe
si la piel de aquella noche
se quedó como carne entre las uñas
cuando la luz que mora en mí trató de detenerte y
te marchaste con la firme decisión de ser recuerdo,
ausencia,
sólo carne, y
aún así
fuiste bello espejismo bello en el breve instante
que tu cuerpo durmió a una cuarta de mi mano manca,
te quedaste cual pecado, cual brebaje de salvado,
como hilos de tus prendas en mis hombros
al regreso por la calle fría,
oscura,
sola
con la realidad entre las manos oliendo a sexo,
a tu aliento,
a esperanza de un adiós adelantado, y
total,
olvidarte para qué,
si eres en mis ojos como luna en novilunio,
en mis labios como garfio con tu lengua de carnada,
como azúcar mascabado en mi piel que sabe a qué te extraña.
Gayo 28.8.11 en una tarde en la que he visto en otra esquina sus aristas, en otra ciudad la banca de su parque, en otras avenidas sus curvas sus rectas y su y griega, en otra imagen su imagen que me vio a los ojos y no era yo lo que buscaba…
Cuando probé la sal de sus ojos supe el sabor de todos los mares.
domingo, 21 de agosto de 2011
Escombros
Qué sería de mi entorno sin las tardes
frescas de nostalgia seca,
sorda,
muda,
de las tardes con la mirada desnudando
al asfalto sin mover las hojas,
de mi voz que despierta antes de mí
en cada noches con tu nombre y
suena a plegaria antigua,
al bálsamo que cura mansamente los despojos
que no duermen más, que se saben intoxicados
de sombra y
suelo,
de dolor y
duelo,
de noches que se hacen tarde entre el sisear
del viento que silba tu nombre
entre los dientes apretados
de la gris persiana.
Qué sería de mis letras -testigos
de mi entorno- que se miran entre ellas
asombradas sin razón ni luz ni sombra, y
de mí que creo todo y
nada y
que te invento en la caída de las tardes
entre los escombros de mentiras,
a mi lado, de verdad a mi lado y
en cada verso.
Gayo. 20.8.11 en una tarde con caída lenta, con versos tropezando con el horizonte celoso de sol y luna…
Nota 1. Pase a la Nota 2.
Nota 2. Gracias por pasar por aquí, pase a la Nota 3
Nota 3. En un restaurante de lujo el mesero pregunta: Señora, ¿Vino de la casa? -No, vengo del trabajo.....
frescas de nostalgia seca,
sorda,
muda,
de las tardes con la mirada desnudando
al asfalto sin mover las hojas,
de mi voz que despierta antes de mí
en cada noches con tu nombre y
suena a plegaria antigua,
al bálsamo que cura mansamente los despojos
que no duermen más, que se saben intoxicados
de sombra y
suelo,
de dolor y
duelo,
de noches que se hacen tarde entre el sisear
del viento que silba tu nombre
entre los dientes apretados
de la gris persiana.
Qué sería de mis letras -testigos
de mi entorno- que se miran entre ellas
asombradas sin razón ni luz ni sombra, y
de mí que creo todo y
nada y
que te invento en la caída de las tardes
entre los escombros de mentiras,
a mi lado, de verdad a mi lado y
en cada verso.
Gayo. 20.8.11 en una tarde con caída lenta, con versos tropezando con el horizonte celoso de sol y luna…
Nota 1. Pase a la Nota 2.
Nota 2. Gracias por pasar por aquí, pase a la Nota 3
Nota 3. En un restaurante de lujo el mesero pregunta: Señora, ¿Vino de la casa? -No, vengo del trabajo.....
jueves, 18 de agosto de 2011
Capital
Tu piel de sal sin ti en todos los recuerdos
de labios y besos de aceitunas y
de dos palabras vanas
que nacieron sordas,
que murieron mudas,
que arden y
renacen en mis venas,
que se velan solas sin cirios
con falsarios credos,
con apócrifos rosarios,
Tu piel de azúcar en mi piel sin ti ni dudas
ni sombras ni partidas y
lo que escondí atrás de tus oídos
para que te salve,
para que un día cualquiera,
una tarde bella
o una noche cuando te despiertes,
te sirva de hostia y
te absuelva.
Tu piel de mar y bruma de sueño y nube,
de arena terrón de mascabado,
mal mimada, mal versada,
pobres de mis dedos,
sigues siendo tú, capital de sal y azúcar,
de esperanza y
sueños con amnesia.
Gayo 18.8.11 en una tarde en la que escribir sabe a tónico de no me olvides, a esperanza de que me recuerdes, a la misma locura de haberme creído de tus labios que eterno, siempre y nunca si existen.
Sin nada que decir de nuevo
Cuando le hice la promesa, ya habían pasado por mi piel bastantes cuerpos, por mi corazón uno o dos amores, por mis enmarañadas letras mil versos que sabían a mil mentiras, por mis días, días de olvidar y días de recordar y de calar con tinta sangre, por cuestiones de la amnesia, en la corteza de mi diario cada gota, cada lluvia, cada viento con todos sus suspiros, cada caricia con todos los luceros y sus fuegos de artificio, iniciales entrelazadas que no decían nada a pesar de recordar con cada letra su mirada.
Desde que levanté de debajo de aquella higuera al desolado ángel de la guarda que aun cuidaba el cadáver de aquel tipo que aún tenía en sus manos las monedas del pago y me volví un autentico canalla, siempre he tratado de decir la verdad, así que vano hubiera sido decirle a este nuevo amor que sólo a su piel habían adorado mis dedos, que sólo a su corazón le había rezado después de construirle en mi memoria su templo, ¡no!, la verdad ante todo, bien sé que le dije justo antes de que nuestra ropa, bajo su propio albedrío, se acomodara en el rincón de aquel cuarto de aquel hostal en aquel día de hace dos años, que mi vida ya tenía su “amor de mi vida”, que ya me había cortado por otra piel las venas, que ya sabía yo lo que era morir tres veces al día como prescripción docta leída en alguna revista del corazón, pero que no se preocupara, que ya había aprendido a esconderme tras las esquinas y sacar por el filo de ellas sólo mis ojos para que nadie me reconociera, que ya tenía experiencia como aparecido en el café donde nadie me esperaba, que ya había comprendido que todo mundo sabe quién es el mudo del teléfono a las tres de la mañana, que ya había jugado a ser humano y que podría amarle tanto o más que cualquiera, que sentía que su amor era distinto y que le prometía serle fiel por los siglos de los siglos aún cuando después de que su muerte acaeciera en su carne y sus huesos y otro ángel se atravesara por mi vida y tuviera que besarle, no por amor ni para calmar la lívido, sino para conjurar su mala suerte de ser eterno y aun afrontando el riesgo de que mis labios se volvieran a fundir y de nuevo se desfiguraran, le seguiría amando.
Apenas son dos años que se largó sin importarle nada y que por su puesto ya no tengo para mí la piel que cubre su cuerpo, no sé, pero creo que me deprime estar olvidando tan pronto las gotas de la regadera al cruzar su cuello y después su pecho, su abdomen y después el propio llanto del agua al reventar en el suelo, el laberinto de su rubia cabellera, los ciento diez lunares que habitaban en su piel de leche como auténticos luceros, el aroma de su aliento envidia de la flor de manzanilla, su mirada tan larga como mar en calma, ¡ah! como le extraño a mi lado aunque cada día que pase rompa un poco mi promesa y le ame menos y menos le recuerde.
¡Demonios! ¿Por qué seré tan falso?
Gayo. 18.8.11 en una tarde en la que he descubierto que en el mercado se vende de todo, menos infusión para sanar los recuerdos.
Desde que levanté de debajo de aquella higuera al desolado ángel de la guarda que aun cuidaba el cadáver de aquel tipo que aún tenía en sus manos las monedas del pago y me volví un autentico canalla, siempre he tratado de decir la verdad, así que vano hubiera sido decirle a este nuevo amor que sólo a su piel habían adorado mis dedos, que sólo a su corazón le había rezado después de construirle en mi memoria su templo, ¡no!, la verdad ante todo, bien sé que le dije justo antes de que nuestra ropa, bajo su propio albedrío, se acomodara en el rincón de aquel cuarto de aquel hostal en aquel día de hace dos años, que mi vida ya tenía su “amor de mi vida”, que ya me había cortado por otra piel las venas, que ya sabía yo lo que era morir tres veces al día como prescripción docta leída en alguna revista del corazón, pero que no se preocupara, que ya había aprendido a esconderme tras las esquinas y sacar por el filo de ellas sólo mis ojos para que nadie me reconociera, que ya tenía experiencia como aparecido en el café donde nadie me esperaba, que ya había comprendido que todo mundo sabe quién es el mudo del teléfono a las tres de la mañana, que ya había jugado a ser humano y que podría amarle tanto o más que cualquiera, que sentía que su amor era distinto y que le prometía serle fiel por los siglos de los siglos aún cuando después de que su muerte acaeciera en su carne y sus huesos y otro ángel se atravesara por mi vida y tuviera que besarle, no por amor ni para calmar la lívido, sino para conjurar su mala suerte de ser eterno y aun afrontando el riesgo de que mis labios se volvieran a fundir y de nuevo se desfiguraran, le seguiría amando.
Apenas son dos años que se largó sin importarle nada y que por su puesto ya no tengo para mí la piel que cubre su cuerpo, no sé, pero creo que me deprime estar olvidando tan pronto las gotas de la regadera al cruzar su cuello y después su pecho, su abdomen y después el propio llanto del agua al reventar en el suelo, el laberinto de su rubia cabellera, los ciento diez lunares que habitaban en su piel de leche como auténticos luceros, el aroma de su aliento envidia de la flor de manzanilla, su mirada tan larga como mar en calma, ¡ah! como le extraño a mi lado aunque cada día que pase rompa un poco mi promesa y le ame menos y menos le recuerde.
¡Demonios! ¿Por qué seré tan falso?
Gayo. 18.8.11 en una tarde en la que he descubierto que en el mercado se vende de todo, menos infusión para sanar los recuerdos.
lunes, 15 de agosto de 2011
No muy tierno
Podría ser una vez, no más,
una en la que mis dedos se perdieran
en tu piel de noche,
de azúcar mascabado,
de canela en agua tibia como elixir
para el buen dormir,
una vez, no mas,
para perderme en tu mirada luz de luna,
una en la que tus cejas se erigieran
cual prisión de uno de mis sueños, el que mas,
el que es bueno e imposible pero no muy tierno,
una vez en la que después, ni modo, fueras casi el lodo de mi ojos,
casi agua de sanar,
casi todo para que al partir de esa vez pudiera reinventarte,
una vez y
otra y
todas las de recordarte.
14.8.11 en una noche de luna…. Y que luna
Nota 1. Hay lunas que merecen, como la de hoy, que uno saque los pañuelos de estación, los pañuelos blancos de temporada, o una cesta para que caigan copitos de luna para la mermelada de los malos tiempos.
Nota 2. Bebo porque soy egocéntrico... me gusta cuando el mundo gira a mi alrededor.
Nota 3. ¡Le dispararon a Mansalva!; mansalva está muy grave en el hospital…. tsst
jueves, 11 de agosto de 2011
Pobres
Pobres de mis sueños cuando me abandonan
en esa muerte dulce de olvidarte, y
de mis ojeras que no se aguantan ni ellas mismas
cuando le nacen a mis sueños sólo
porque dejo de soñarte, y
después, también mis ojos que cerrados
no las reconocen como cuando abiertos
en las noches de pensarte te miran en el techo y
se sienten de verdad pobres y
huérfanas y
se secan como tarde de verano en la almohada como asfalto, y
más tarde,
que amarga es la saliva al despertar y
levantarme sin haberte reinventado, casi tan amarga
como cuando tus labios encharcados de saliva
endulzaban con escándalo los míos
hasta que la azúcar mascabado palidecía
de amargura al saberse ignorada,
pobre de mis sueños
que no saben más que fecundar ojeras cuando no te sueño.
Gayo 11.8.11 en una tarde dulce como higo cristalizado, como mandarina en temporada, como tú en mis labios, como tú en mis brazos, como siempre cuando te recuerdo.
Nota 1. Pobre tú cuando hasta en sueños olvido ese rincón secreto que sólo los dos conocemos.
Nota 2. no importa cuánto hablen de mi, ni de todos los chistes tontos que inventan de mi persona, de todos modos yo sabré renacer de entre las cenizas como el gato Félix!!!!!!
en esa muerte dulce de olvidarte, y
de mis ojeras que no se aguantan ni ellas mismas
cuando le nacen a mis sueños sólo
porque dejo de soñarte, y
después, también mis ojos que cerrados
no las reconocen como cuando abiertos
en las noches de pensarte te miran en el techo y
se sienten de verdad pobres y
huérfanas y
se secan como tarde de verano en la almohada como asfalto, y
más tarde,
que amarga es la saliva al despertar y
levantarme sin haberte reinventado, casi tan amarga
como cuando tus labios encharcados de saliva
endulzaban con escándalo los míos
hasta que la azúcar mascabado palidecía
de amargura al saberse ignorada,
pobre de mis sueños
que no saben más que fecundar ojeras cuando no te sueño.
Gayo 11.8.11 en una tarde dulce como higo cristalizado, como mandarina en temporada, como tú en mis labios, como tú en mis brazos, como siempre cuando te recuerdo.
Nota 1. Pobre tú cuando hasta en sueños olvido ese rincón secreto que sólo los dos conocemos.
Nota 2. no importa cuánto hablen de mi, ni de todos los chistes tontos que inventan de mi persona, de todos modos yo sabré renacer de entre las cenizas como el gato Félix!!!!!!
miércoles, 3 de agosto de 2011
Reo
creo sin saber ya en lo que creo,
que me he vuelto reo de las caricias que me regalaste y
que germina en mi piel como esperanzas pues te busco
en cada noche,
en cada perfil del techo o
la cortina,
al lado del camino de mi mano debajo de las sábanas o
por encima de la almohada y
en cada imagen veo tu piel de leche salpicada
con los te quieros que esas tarde a tu lado ocuparon
el lugar de los lunares,
de los luceros,
de los juegos de artificio,
perdona cariño si solo veo la desnudes de tu piel
pues te veo como más me gustas,
acaso cubriéndote con mimos de mis manos,
con las palabras de mi alma que puse en tus oídos,
con la ilusión de que te quedaras a mi lado hasta
que te inventara nuevos verbos que cubrieran
en tu alma la desnudes que no era mucha y
la de tu piel que era tanta que aún la exploro cada noche,
no sé como olvidarte, y
que conste que he inventado nuevas formas,
nuevos besos, otros brazos, muchos trazos,
más desdichas y
de nuevo olvidos que nada vale,
que siempre regreso a tus brazos.
Gayo. 3.8.11 en una tarde recordando que tengo que por su propia prescripción tengo que olvidarle.
Nota 1. En un circo; ¿señorita, su novio es celoso? – No caballero, es el payaso-
Nota 2. Qué fui en ti, una tarde, dos tardes, unas manos, un deseo cumplido, un pasatiempo que cómo rompecabezas ha cumplido.
que me he vuelto reo de las caricias que me regalaste y
que germina en mi piel como esperanzas pues te busco
en cada noche,
en cada perfil del techo o
la cortina,
al lado del camino de mi mano debajo de las sábanas o
por encima de la almohada y
en cada imagen veo tu piel de leche salpicada
con los te quieros que esas tarde a tu lado ocuparon
el lugar de los lunares,
de los luceros,
de los juegos de artificio,
perdona cariño si solo veo la desnudes de tu piel
pues te veo como más me gustas,
acaso cubriéndote con mimos de mis manos,
con las palabras de mi alma que puse en tus oídos,
con la ilusión de que te quedaras a mi lado hasta
que te inventara nuevos verbos que cubrieran
en tu alma la desnudes que no era mucha y
la de tu piel que era tanta que aún la exploro cada noche,
no sé como olvidarte, y
que conste que he inventado nuevas formas,
nuevos besos, otros brazos, muchos trazos,
más desdichas y
de nuevo olvidos que nada vale,
que siempre regreso a tus brazos.
Gayo. 3.8.11 en una tarde recordando que tengo que por su propia prescripción tengo que olvidarle.
Nota 1. En un circo; ¿señorita, su novio es celoso? – No caballero, es el payaso-
Nota 2. Qué fui en ti, una tarde, dos tardes, unas manos, un deseo cumplido, un pasatiempo que cómo rompecabezas ha cumplido.
martes, 2 de agosto de 2011
Agua
Nos están creciendo, ave de mi sueños,
los olvidos, la mesa, la cama,
el trecho entre café y
café y
los silencios que se apenan en el diario,
las cosas que nos disgustaban y
que ahora se hacen de tal forma cotidianas
que ya no vale la pena hacerles la gala
de los sortilegios de buenaventura,
las paredes de la enredadera y
las buganvilias…, las distancias,
nos está creciendo sin delicadeza la lectura de la letra muerta
en los espacios que otrora usábamos para los besos,
las llamadas,
los suspiros y
el cuerpo a cuerpo entre los brazos,
está creciendo la añoranza
del tú y yo de otros tiempos,
las noches con la vista fija en el techo,
los finales con un solo punto
sin reconciliaciones que ahora saben
a sal con aguan de los ojos en la almohada,
qué derrota es esta que nos crecen y
nos crece
como viento de aleteo de golondrinas extraviadas en invierno,
cristal de mi mirada, nos están creciendo alas
mientras la vida se nos va como agua por los ojos.
Gayo 2.8.11 en una tarde que se siente como otra tarde, como otra bruma, como si la soledad se anidara en la parte izquierda del nido que le guardo.
Nota 1. Deberían ser más largos los momentos de pensar que uno es el que le da importancia a las cosas, a las gente, al tiempo compartido y más breve los momentos de mirar las calles que nos miran.
Nota 2. Los notarios están tan llenos de palabras ajenas que no les da tiempo para sí mismos, ni para no mismos.
Nota 3. Y… entonces, en un arrebato de desamor el azúcar le dijo al café; a tu lado mi vida es amarga.
los olvidos, la mesa, la cama,
el trecho entre café y
café y
los silencios que se apenan en el diario,
las cosas que nos disgustaban y
que ahora se hacen de tal forma cotidianas
que ya no vale la pena hacerles la gala
de los sortilegios de buenaventura,
las paredes de la enredadera y
las buganvilias…, las distancias,
nos está creciendo sin delicadeza la lectura de la letra muerta
en los espacios que otrora usábamos para los besos,
las llamadas,
los suspiros y
el cuerpo a cuerpo entre los brazos,
está creciendo la añoranza
del tú y yo de otros tiempos,
las noches con la vista fija en el techo,
los finales con un solo punto
sin reconciliaciones que ahora saben
a sal con aguan de los ojos en la almohada,
qué derrota es esta que nos crecen y
nos crece
como viento de aleteo de golondrinas extraviadas en invierno,
cristal de mi mirada, nos están creciendo alas
mientras la vida se nos va como agua por los ojos.
Gayo 2.8.11 en una tarde que se siente como otra tarde, como otra bruma, como si la soledad se anidara en la parte izquierda del nido que le guardo.
Nota 1. Deberían ser más largos los momentos de pensar que uno es el que le da importancia a las cosas, a las gente, al tiempo compartido y más breve los momentos de mirar las calles que nos miran.
Nota 2. Los notarios están tan llenos de palabras ajenas que no les da tiempo para sí mismos, ni para no mismos.
Nota 3. Y… entonces, en un arrebato de desamor el azúcar le dijo al café; a tu lado mi vida es amarga.
viernes, 22 de julio de 2011
Que fueras tú
Me gustaría que fueras tú
quien con saliva
restaña la cicatrices atrasadas de tu amor
que no comprendo,
de mi amor que no enamora,
del que como daga fue luna dedicada a mi pecho,
del amor que se hace flan de mascabado,
mandarina y
uva pasa y
que me distrae y
no deja dormirle los sueños a la almohada
ni ladrarle a la luna las coartadas.
Me gustaría que fueras tú
quien cortara con las lindes de un poema
mis venas para que se caigan como ramas y
ya no sigan creciendo como enredaderas por tu amor y
tus caderas y
tus playas y
praderas.
Me gustaría que fueras ahora tú con tu aliento
quien sacudiera de las axilas del árbol de las iníciales
los recuerdos que te atoran el regreso,
los nidos huérfanos de versos y
fueras tú quien escondiera ahí algún suspiro de poema
que no muera cada que te olvido.
Gayo 22.7.11 en una tarde recordando que el tratar de olvidar es sencillamente la forma mas dulce de recordarte…
Nota 1. ¿Cuál es la forma menos educada de enfriar el te? -quitándole su saquito-
Nota 3. La nota 2 se caso con el notario y se fue de luna de miel…
quien con saliva
restaña la cicatrices atrasadas de tu amor
que no comprendo,
de mi amor que no enamora,
del que como daga fue luna dedicada a mi pecho,
del amor que se hace flan de mascabado,
mandarina y
uva pasa y
que me distrae y
no deja dormirle los sueños a la almohada
ni ladrarle a la luna las coartadas.
Me gustaría que fueras tú
quien cortara con las lindes de un poema
mis venas para que se caigan como ramas y
ya no sigan creciendo como enredaderas por tu amor y
tus caderas y
tus playas y
praderas.
Me gustaría que fueras ahora tú con tu aliento
quien sacudiera de las axilas del árbol de las iníciales
los recuerdos que te atoran el regreso,
los nidos huérfanos de versos y
fueras tú quien escondiera ahí algún suspiro de poema
que no muera cada que te olvido.
Gayo 22.7.11 en una tarde recordando que el tratar de olvidar es sencillamente la forma mas dulce de recordarte…
Nota 1. ¿Cuál es la forma menos educada de enfriar el te? -quitándole su saquito-
Nota 3. La nota 2 se caso con el notario y se fue de luna de miel…
jueves, 21 de julio de 2011
Un rincón
Si soñara contigo, es decir, dormido,
sin conocerte, olvidando que te sé y
no te olvido,
imaginando en mis labios el sabor de tu piel de mascabado,
inventando de experiencias veniales y
antiguas el contorno de tus piernas,
mintiendo que en tu ombligo no he dejado
un beso dormido
ni en tus oídos mi voz nerviosa recitando
un verso
mientras la alfombra contaba
la caída de las prendas de tu ropa.
Si te soñara con la piel con viento en popa y
el viento fuera mi aliento y
ante él y los vellos y
los pliegues y
lunares sucumbieran todos los deseos
dando paso a los pasos de mis dedos y
mis labios y
mis labios y
mis dedos enterraran en la nada las preguntas
de tu historia y
las cicatrices se borraran al primer suspiro de tu pecho y
después los poros se nos contrajeran
para no exhalar ni un ruido que nos distrajera y
el sudor del calor de mi mirada cayera por los ojos gota a gota,
cuenta a cuenta que en mis manos formaran un rosario y
de nuevo yo a tu pies bellos sin preguntas y
lunares y
el ulular de las sirenas salvadas por el faro cantaran sin ropa
ni pliegues la canción que nos debemos sin suspiros ni cicatrices, y
yo desnudo desde el alma hasta los huesos soñara contigo y
mi sueño me fallara y
me ahogara en la burbuja de algún llanto;
¿tú, piel de mascabado, me harías un rincón junto
a la ropa del rincón para quedarme a vivir
lo menos otra historia a tu lado entre tus sueños?
Gayo 21.7.11 en una tarde en la que los mosquitos no han esperado a la noche para saborear las carnes, ni los aullidos han podido esperar a la luna para recordarte.
Nota 1. ¿En donde duerme el camote?... –pues en su camota-
Nota 3. Será qué la nota 2 se me olvidó o será que habrá ido a echar novio con algún notario?
sin conocerte, olvidando que te sé y
no te olvido,
imaginando en mis labios el sabor de tu piel de mascabado,
inventando de experiencias veniales y
antiguas el contorno de tus piernas,
mintiendo que en tu ombligo no he dejado
un beso dormido
ni en tus oídos mi voz nerviosa recitando
un verso
mientras la alfombra contaba
la caída de las prendas de tu ropa.
Si te soñara con la piel con viento en popa y
el viento fuera mi aliento y
ante él y los vellos y
los pliegues y
lunares sucumbieran todos los deseos
dando paso a los pasos de mis dedos y
mis labios y
mis labios y
mis dedos enterraran en la nada las preguntas
de tu historia y
las cicatrices se borraran al primer suspiro de tu pecho y
después los poros se nos contrajeran
para no exhalar ni un ruido que nos distrajera y
el sudor del calor de mi mirada cayera por los ojos gota a gota,
cuenta a cuenta que en mis manos formaran un rosario y
de nuevo yo a tu pies bellos sin preguntas y
lunares y
el ulular de las sirenas salvadas por el faro cantaran sin ropa
ni pliegues la canción que nos debemos sin suspiros ni cicatrices, y
yo desnudo desde el alma hasta los huesos soñara contigo y
mi sueño me fallara y
me ahogara en la burbuja de algún llanto;
¿tú, piel de mascabado, me harías un rincón junto
a la ropa del rincón para quedarme a vivir
lo menos otra historia a tu lado entre tus sueños?
Gayo 21.7.11 en una tarde en la que los mosquitos no han esperado a la noche para saborear las carnes, ni los aullidos han podido esperar a la luna para recordarte.
Nota 1. ¿En donde duerme el camote?... –pues en su camota-
Nota 3. Será qué la nota 2 se me olvidó o será que habrá ido a echar novio con algún notario?
lunes, 18 de julio de 2011
Espacios
hay lugares, calles, avenidas, ciudades enteras
en donde las aguas encogen los espacios,
en donde no queda más que tomar calma
como gotas homeopáticas,
en donde los sitios publicitarios
nunca más sabrán a corazón entrelazado
con el nombre propio regalado,
hay parques en donde las estatuas
se reúsan a ser el asidero de palomas mensajeras
que no han sabido darle vida a la correspondencia y
se dan por bien vencidas ante las sombras
de ajenos clandestinos que se besan,
hay avenidas con esquinas como axilas arboladas
en donde los espacios se contraen al recordar el reposo
de las rabias sobre un pecho con lunares de luceros y
músicos trashumantes que recorren las entrañas y
las venas y
las pieles de las calles donde no estuvimos, y
que sin embargo,
sin empacho,
sin memoria recuerdan la canción que nos debemos,
hay ciudades que recorro con las dedos recorriendo
de nuevo los misterios de tus cejas, recordándote,
creando fantasías para hacerme a la idea de que nunca exististe,
bautizando fuentes con sus propias aguas y
distinto nombre para conjurar los espacios que se encogen.
Gayo 17.7.11 en una madrugada en la que el sólo recordarte pulveriza las cobijas, las almohadas y los sueños donde nunca nos dormimos.
en donde las aguas encogen los espacios,
en donde no queda más que tomar calma
como gotas homeopáticas,
en donde los sitios publicitarios
nunca más sabrán a corazón entrelazado
con el nombre propio regalado,
hay parques en donde las estatuas
se reúsan a ser el asidero de palomas mensajeras
que no han sabido darle vida a la correspondencia y
se dan por bien vencidas ante las sombras
de ajenos clandestinos que se besan,
hay avenidas con esquinas como axilas arboladas
en donde los espacios se contraen al recordar el reposo
de las rabias sobre un pecho con lunares de luceros y
músicos trashumantes que recorren las entrañas y
las venas y
las pieles de las calles donde no estuvimos, y
que sin embargo,
sin empacho,
sin memoria recuerdan la canción que nos debemos,
hay ciudades que recorro con las dedos recorriendo
de nuevo los misterios de tus cejas, recordándote,
creando fantasías para hacerme a la idea de que nunca exististe,
bautizando fuentes con sus propias aguas y
distinto nombre para conjurar los espacios que se encogen.
Gayo 17.7.11 en una madrugada en la que el sólo recordarte pulveriza las cobijas, las almohadas y los sueños donde nunca nos dormimos.
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